Escurre los garbanzos del remojo de la noche anterior y cúbrelos de agua limpia. Cocina unos 20 minutos en olla de presión (o entre 1½ y 2 horas en olla normal) hasta que estén blandos y escúrrelos bien.
Corta en trozos el tocino y el chorizo. Pica la cebolla, el pimiento y el ajo.
En una sartén con la manteca, dora el tocino. Añade la cebolla y el pimiento y sofríe hasta que estén blandos.
Agrega el ajo y el chorizo y cocina 2 minutos.
Echa los garbanzos, salpimienta y saltea 5 minutos a fuego medio.
Añade la salsa de tomate y el vino y remueve hasta que la salsa se reduzca y los garbanzos queden casi secos.